03 Ejemplo concreto
Cómo se siente.
Cada misión es distinta. Para que aun así puedas hacerte una idea, una escena - lo bastante cercana al desarrollo real, lo bastante lejana como para no estropear nada.
Estáis los seis delante de una iglesia en el centro de Viena. Solo sabéis que debéis estar aquí. Un hombre se pone a vuestro lado, dice vuestro nombre y sigue andando sin detenerse. Vais tras él.
Detrás de una puerta por la que habéis pasado cien veces hay un pasillo. Al final del pasillo, una central de operaciones: mapas en la pared, radios, un maletín cerrado. El hombre os habla de un químico que murió anoche y de una sustancia que falta desde entonces. Después dice la frase que os acompañará el resto de la tarde: ya no sabe de quién puede fiarse.
Poco después estáis de nuevo en la calle. Tenéis una dirección, un nombre y poco tiempo. El camarero al que debéis decir la contraseña está al tanto. La mujer que os empuja en la esquina forma parte del juego. La gente de la mesa de al lado no - pero ya no estáis del todo seguros.
Aquí no pone nada más. El resto lo vives tú.